Con la aparición y propagación masiva del coronavirus causante de la COVID-19, muchos aspectos de nuestra vida se han visto afectados. Un simple paseo por la calle, la manera en que acudimos a la peluquería, al supermercado o, por supuesto, al médico o al dentista, se hace ahora de forma muy diferente a como ocurría hace apenas unos meses. La intención es, en la medida de lo posible, evitar el contagio.

En REPROFIV, como clínica de reproducción asistida, asumimos el doble reto de, por un lado, adaptar los procedimientos para proteger a nuestros pacientes y nuestro personal y por otro, seguir ofreciendo aquellos tratamientos que sabemos seguros respetando siempre las directrices de las sociedades científicas del sector. Este doble propósito ha supuesto un reto muy importante, por cuanto modificar los protocolos médicos, de laboratorio y de relación con los pacientes no resulta sencillo y requiere muchas horas de trabajo. Lo bueno es que, todo ese esfuerzo, ha permitido que acudir a cualquiera de nuestros centros para una consulta o cualquier procedimiento médico o de análisis sea seguro a la vez que mantenemos las mismas tasas de éxito que teníamos antes de la pandemia.

Relación con los pacientes

En este apartado, además de las normas básicas de distanciamiento, indumentaria e higiene (mascarilla, pantallas faciales, batas protectoras, …), REPROFIV ha incorporado un sistema informatizado de gestión de documentos con firma digital que ha disminuido al mínimo el uso de papel, y con ello una fuente potencial de contaminación, con absoluto respeto a la ley de protección de datos.

Las citas y consultas telemáticas, aunque ya existían, son ahora mucho más frecuentes y los propios pacientes son quienes más las demandan. Sin embargo, por la naturaleza de la actividad que desarrollamos, las visitas presenciales siguen siendo necesarias y, por ello, dentro de las clínicas, hemos añadido, a las medidas de seguridad habituales, otras, como el espaciamiento temporal de las citas, la creación de zonas de seguridad o el establecimiento de circuitos de entrada y salida de los centros para así disminuir el contacto físico. Nuestros pacientes, al reservar una cita presencial, reciben un correo de bienvenida con las instrucciones para acudir a los centros, tanto de Madrid como en Toledo y, al mismo tiempo, reciben un formulario para ingresar sus datos personales de una manera segura, que cumple con la totalidad de la legislación vigente y que permite ahorrar tiempo y manejo de papel en la consulta. La intención última de todas las medidas es evitar las fuentes de posibles contagios y el tiempo de exposición a ellas.

Procedimientos médicos y de laboratorio

Al mismo tiempo que las instalaciones y los procedimientos de relación con el paciente, los protocolos de actuación, tanto médicos como de laboratorio, también han sido adaptados a las nuevas circunstancias. Así, hemos incluido pruebas obligatorias de infección por coronavirus antes de empezar los tratamientos y antes de la punción ovárica. De esta manera, estamos seguros de que nuestras pacientes no van a tener que interrumpir su tratamiento, con el consiguiente disgusto anímico y económico, no verán cancelada su punción folicular y sólo se someterán a transferencia de embriones si sabemos que no hay una infección por coronavirus. En caso de que la hubiera, se congelarían los embriones y su transferencia se pospondría hasta que quedará resuelto el episodio COVID.

En los laboratorios de embriología y andrología de REPROFIV, las medidas de purificación del aire y de limpieza y desinfección de superficies se han potenciado, aunque, aquí, el margen de mejora es muy estrecho por cuanto las condiciones de esterilidad e higiene han sido siempre máximas.

Antonio Alcaide Raya, M. Sc.
Biólogo en ReproFIV.

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