Síndrome de ovario poliquístico y embarazo

El síndrome de ovario poliquístico o SOP es muy común entre las mujeres en edad fértil; de hecho, aproximadamente 1 de cada 10 lo padecen. Aunque este síndrome puede afectar a la salud, el embarazo no tiene por qué suponer un problema.

¿Qué es el Síndrome del Ovario Poliquístico?

El SOP se basa en un desequilibrio hormonal que puede manifestarse de muy diversas maneras: acné/vello, irregularidad menstrual y problemas metabólicos son los más frecuentes, afectando así a la salud y al aspecto físico de la mujer. Su origen es complejo y, hasta cierto punto, desconocido aún, pero se implican genética y ambiente. Sabemos, por ejemplo, que la insulina está implicada en un gran número de casos

En un buen número de mujeres este desequilibro hormonal altera el funcionamiento de los ovarios, los cuales no pueden desarrollar ni desprender el óvulo durante el proceso de ovulación. Esto se manifiesta, casi siempre, en una irregularidad en la menstruación o incluso ausencia de la misma. Y, por otro lado, la falta de ovulación mantenida da lugar a infertilidad.

El SOP tiene una base genética, pero puede que no se manifieste nunca. Factores ambientales, entre los que estarían los hábitos de vida, juegan un papel muy importante. Así, por ejemplo, la ganancia de peso hará más probable que lo padezcas.

La consulta más habitual es la irregularidad menstrual, pero para llegar al diagnóstico será necesario realizar unos análisis hormonales. Por ello, la mejor forma de detectarlo es acudir a un ginecólogo especializado.

¿Qué síntomas tiene?

Como hemos comentado, puedes empezar a sospecharlo si tus períodos son irregulares, ya sea porque sean más largos de lo habitual (> 35 días ó < de 8 ciclos en un año), o lo contrario, porque tu ciclo menstrual se adelanta cada mes (< 21 días). Además, el SOP puede generar un aumento de vello corporal y facial, así como acnéaumento de peso o caída del cabello, entre otros

¿Puedo quedarme embarazada teniendo Síndrome de Ovario Poliquístico?

Esencialmente, el SOP dificultará el embarazo en la medida en que tu ovulación esté alterada. Esto casi siempre ocurre en mujeres cuyos ciclos son irregulares, pero también puede darse con reglas totalmente regulares, y entonces hay que recurrir a análisis hormonales para comprobarlo

Por otro lado, aunque casi todas las mujeres con este problema tienen una reserva ovárica alta, lo que en principio es bueno, en unas pocas sucede todo lo contrario.

Por ambas razones, lo mejor es que consultes en primer lugar a un profesional médico o ginecólogo para que evalúe el caso y te ofrezca una solución o tratamiento.

¿Puedo utilizar tratamientos de fertilidad teniendo SOP?

Si necesitas un tratamiento de fertilidad o de reproducción asistida para poder quedarte embarazada, puedes recurrir a ello sin que el SOP sea un problema peor que otros. Dependiendo de tu caso los especialistas te aconsejarán utilizar un método u otro, pero salvo excepciones no hay riesgos o contraindicaciones especiales para mujeres con síndrome de ovario poliquístico.

Hay diversas opciones. Quizá la más sencilla, si fuera el caso, sea bajar de peso. Un porcentaje importante de mujeres con síndrome de ovario poliquístico tienen también sobrepeso u obesidad, incluso hasta el 75%. No es necesario perder muchísimo peso, con adelgazar el 5% del peso inicial ya se observan efectos positivos: regularidad de los períodos, disminución de la glucosa y el colesterol, mejora de la autoestima…

De forma más específica, si no recuperas tus ovulaciones tendremos que recurrir a medicamentos específicos para la fertilidad, como el clomifeno o la metformina, pero si tienes más de 35 años y/o hay algún problema adicional valoraremos la inseminación artificial o la fecundación in vitro. El porcentaje de éxito dependerá básicamente de la edad y la reserva ovárica de cada mujer, si bien aquí, al tener la mayoría una reserva alta, el pronóstico suele ser a priori algo mejor.

Por último, cabe mencionar que en casos muy concretos, y cada vez menos, hay que recurrir a la cirugía para “reducir” la excesiva población de óvulos: es el denominado drilling ovárico